Características de la conducta antisocial
Causas
Se estima que este trastorno es causado por una
variedad de factores. Muchos son de índole genético, pero también tiene mucha
importancia el entorno de la persona, especialmente el de los familiares
directos, en su posterior desarrollo. Los investigadores también consideran que
existen factores biológicos que pueden contribuir en su progreso. La
manifestación de procesos químicos anormales en el sistema nervioso y posibles
daños en las partes del cerebro que atañen a la toma de decisiones pueden
llegar a despertar un comportamiento impulsivo y agresivo. Otra de las causas
de TPA puede ser el abuso de estupefacientes.
Síntomas y Síndrome antisocial
Si bien la sociopatía es más común entre los hombres
que en las mujeres, no existen barreras de ninguna clase para padecerlo. Pero
para ser diagnosticado, la persona debe tener al menos 18 años de edad, aunque
por lo menos desde los 15 años ya puede presentar algunos síntomas para que el
trastorno sea dictaminado con precisión. Entre las características más comunes del TPA se
encuentran la ausencia de empatía y remordimiento, también una visión de la
autoestima distorsionada, una constante búsqueda de nuevas sensaciones (que
pueden llegar a extremos insólitos), la deshumanización de la víctima o la
falta de preocupación a las consecuencias. El egocentrismo, la megalomanía, la
falta de responsabilidad, la extroversión, el exceso de hedonismo, altos
niveles de impulsividad, o la motivación por experimentar sensaciones de control
y poder también son muy comunes. Este tipo de trastorno no se relaciona con
ataques de pánico o con esquizofrenia.
Dentro de los síntomas comunes que pueden prevalecer
en la conducta antisocial, se encuentra el síndrome de aislamiento. Este
síndrome es también nombrado como huida o evitación, este síndrome es
caracterizado por su peculiaridad de aislamiento, pero se manifiesta como una
tendencia a evadir o evitar relaciones y/o contacto con las exigencias
sociales; esta conducta consta de lo reservado y lo introvertido que puede ser
un individuo dentro de la misma sociedad y quienes les rodean. Según los
estudios realizados, estos individuos sufren la crítica, el rechazo, o
desprecio de la sociedad, por tanto por medio de esa incomodidad utilizan un método
de defensa para evitar esas dificultades, precisamente enfrentan problemas para
las relaciones interpersonales. Como es descrito en estos estudios de la
conducta, estos individuos enfrentan una lucha constante para salir de sí
mismos y expandirse a las relaciones sociales. Esta conducta no solamente se
caracteriza de una negación total a las relaciones interpersonales de los
individuos, sino que por su constante lucha de salir de sí mismos, ellos
realmente tienen un deseo de poder lograr dichas relaciones, estas relaciones
solo se dan con personas con las que ellos sientan empatía. Esta lucha entre el
deseo y el temor ocasionan en estos individuos una frustración hasta sentirse
fracasados. Por tanto, esta frustración puede traer consigo el refugio en la fantasía
como la introversión. Según Quintana, Guillermo (1996) utiliza a Millon como
recurso a la identificación de los diferentes tipos de evitación en la
conducta. Asimismo, Quintana (1996) parte con la premisa que de acuerdo a
Millon hay dos clases principales de evitación, ellas son: la evitación social
activa y la evitación social pasiva. La activa se define por el temor de ser
rechazado y será alto el índice de evitación, esto es por la desconfianza en sí
mismo, o sea un aislamiento forzado por inseguridad; la pasiva es descrita por
incapacidades emocionales; por tanto, el mecanismo de defensa de estos
individuos es aferrarse a un mundo de fantasías y a su propia fantasía
interpersonal.

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